Evitar relajamiento en la cancha



Éste artículo ha sido publicado por FIBA en FIBA ASSIST No.32, solamente se presenta una traducción al español.


Evitar relajamiento en la cancha

Aito Garcia Reneses fue Entrenador en Jefe (y también Gerente General) del Barcelona (de España) por varios años, cuando sus equipos ganaron tres Campeonatos de División, tres Copas de España, una Copa del Rey, dos Campeonatos Europeos FIBA y dos Copas Korac. Él ha sido Entenador en Jefe del Badalona (de España) desde 2003, donde el ganó un Campeonato Europeo FIBA (2006), una Copa del Rey (2008) y una copa ULEB (2008). El también fue premiado Entrenador del Año de la Copa ULEB 2007-08.

Sito Alonso inició su carrera de Entrenador en 1987 con los equipos juveniles del Zaragoza (de España), entonces él fue responsable por los equipos juveniles en Monzón, donde también él fue Entrenador en Jefe del primer equipo (en la liga EBA) de 1999 a 2004. Él ha sido Entrenador Asistente del Badalona desde 2006, donde sus equipos ganaron el Campeonato Europeo FIBA (2006), la Copa del Rey (2008), y la Copa ULEB (2008).

Hace 20 años, criticaron las rotaciones de jugadores. La explicación posible fue que esa gente no estaba habituada  a ver rotaciones en la cancha y ellos pensaron que muchas ventajas fueron perdidas, tales como la posibilidad de dar mas minutos a los cinco mejores jugadores del equipo.

Actualmente, sin embargo, todos los equipos buenos (e inclusive los no tan buenos) usan la rotación de jugadores. La ventaja más importante de esto es que los equipos pueden jugar al nivel atlético más alto. Cuando un jugador está cansado, él puede recuperarse y recobrar su energía en la banca y no en la cancha.

Dicho esto, los jugadores aún se relajan en la cancha. Vamos a describir algunos ejemplos típicos de situaciones de jugadores que usan eso, y si se logra evitar, pueden claramente aumentar la eficiencia del jugador y la productividad del equipo.


Ofensiva

1. Dos contra uno: Cuando un equipo a la defensiva realiza un doble equipo, hay dos paradas muy comunes que los jugadores ofensivos emplean. Si, en los lugares mostrados en el diagrama 1, el jugador con el balón es forzado al dos contra uno, sus compañeros corren sin preocuparse acerca de los problemas que esta situación defensiva pueda causar. Normalmente, el compañero deberá ayudar el jugador con la bola. La reacción tiene que ser inmediata y ellos necesitan cambiar el ritmo para buscar una nueva línea de pase. Los jugadores, como se muestra en el diagrama 2, se quedan en sus lugares, enérgicamente piden la bola, pero ellos sugieren un pase que es susceptible de ser interceptado.
En tal jugada, el jugador típicamente se mantiene en la misma posición después del pase, descansando. En lugar de eso, él y sus compañeros deberán de cambiar sus posiciones, tratando de frustrar a sus defensivos, y colocarse a si mismo para otro pase desde el jugador con la bola (diagramas 3, 4 y 5).




  2. Tiros libres: En muchos juegos, los jugadores no luchan por el rebote ofensivo después de un tiro libre fallado. Esta situación, simple y repetitiva durante un juego, es uno de los momentos en los que los jugadores descansan. Al hacerlo, ellos renuncian al rebote ofensivo, concediendo un rebote a la defensa. El hábito se convierte en un error, y los equipos pagan por errores como ese durante un juego. La falta de práctica durante las sesiones de entrenamiento les causa a los jugadores el no ir por el rebote ofensivo después de un tiro libre fallado. Para que ellos rompan con este hábito, es bueno estimular la lucha por el rebote con juegos y ejercicios de práctica (diagrama 6 y 7).


 


3. Jugando dentro (penetraciones, poste alto y poste bajo): Esto ocurre usando una ofensiva en contra de una defensiva de zona. En muchas ocasiones los entrenadores insisten en la importancia de atacar este tipo de defensas con el pase adentro. Esta solución es correcta, pero incompleta, porque es muy importante buscar una línea de pase nueva (diagrama 8), mover, reaccionar en el momento cuando un jugador se conduce a la canasta o recibe la bola en el poste alto o en el poste bajo. El decir que no es suficiente; además de ser intenso en nuestro juego cinco contra cinco, obtener un hábito como este necesita de algunos ejercicios específicos, que podemos aplicar fácilmente durante las sesiones de tiro de nuestro equipo (diagrama 9).





4. No parar después de una ayuda defensiva: Los grandes tiradores dominan esta jugada. Muchos de ellos vienen a la mente, por ejemplo Bullock y Rakocevic, en la liga Española. Después de una penetración con una ventaja, estoy restringido en mi zona porque de un jugador, el cual realiza una ayuda defensiva, finta, recuperación o inclusive un cambio de jugador correspondiente. El jugador con la bola, después del pase se para, una cosa importante a razón de evitar un faul ofensivo, pero para evitar el faul, el jugador no tiene que pararse por cinco segundos. Él necesita por lo tanto buscar por una nueva línea de pase que pueda ofrecer la posibilidad de recibir solo, con ventaja o jugando en contra de un defensivo quien tiene un desajuste debido a un cambio defensivo (diagrama 10).




Defensiva

5. Dos contra uno: Sin parar para describir los detalles técnicos del dos contra uno, una de las paradas más frecuentes y peligrosas en nuestro sistema defensivo ocurre cuando el jugador ofensivo pasa la pelota después de un doble equipo. Normalmente, el jugador involucrado en el dos contra uno reacciona bien después del pase y trata de recuperar a su hombre, o al menos busca un oponente libre en la rotación. Sin embargo, el jugador, quien defiende al hombre con la bola, usualmente solo gira su cabeza y mantiene su posición; él prefiere descasar, en lugar de pensar en las otras posibilidades que tiene después de que el pase se ha realizado. Este jugador debe adquirir el hábito de regresar a su posición adecuada como se muestra en el diagrama 11. En el diagrama 12, por otro lado, podemos ver como el jugador, después de haber corrido a su lugar, ayuda a parar una penetración fácil hacia la canasta.






6. No parar si el jugador ofensivo lo hace: Esta es de las acciones más difíciles de practicar en nuestro deporte. Aquí tenemos una situación muy común en un juego de basquetbol, con el equipo ofensivo que juega una pantalla directa en la bola. El defensor del jugador con la bola viene hacia el contacto con la pantalla y el jugador ofensivo toma una ventaja. El defensor corre, en el mejor de los casos, para recuperar su posición, pero el jugador ofensivo se detiene. En el 90% de los casos, el defensor se para, también. Sin embargo, el hace esto antes de obtener el lugar correcto en la cancha. Este es un gran error.
Otro ejemplo muy común con el defensor que presiona toda la cancha. Una vez que el jugador ofensivo vence la presión y obtiene una ventaja, el defensor típicamente correrá junto al jugador con el balón y cuando él pare, el defensor a menudo para, también, en lugar de ponerse en frente del jugador con el balón (diagrama 13 y 14).






7. Mi espacio: El nombre de esto indica exactamente de qué estamos hablando. Un defensor tiene que vigilar a su oponente, pero esto no es suficiente. En muchas ocasiones vemos defensivos en perfecta postura; ellos impiden el pase y atentamente ven a su oponente tal que este no está con posibilidad de anotar. La posición defensiva implica la responsabilidad del defensor hacia su oponente, pero de igual importancia, esto también significa vigilar una zona particular de la cancha, la cual tiene que ser protegida. En muchas ocasiones, vemos un defensor observando a un oponente ofensivo botando en tal zona y el defensor no toma la iniciativa de fintar, salir o tratar de pararlo. En lugar de esto, él piensa, “Este no es mi hombre” y le permite al jugador ofensivo pasar (diagrama 15).




Los jugadores defensivos tienen la responsabilidad no solo por sus hombres sino también por una zona que ellos ocupan. Ellos no pueden permitir penetraciones fáciles hacia la canasta, así como realizar pases o cortes sin contestación.


Conclusiones
El basquetbol, como los deportes más populares, ha experimentado una evolución como juego globalizado, ha sido ajustado y mejorado a través de las aportaciones de decenas de miles de entrenadores. Estas mejoras son notadas hoy en día en lo técnico, táctico y en el nivel físico del juego que es jugado al más alto nivel. Por esta razón, los entrenadores han tenido que prepararse para cambiar e innovar en todos los aspectos de la preparación del juego. Poniendo atención a los detalles más pequeños e instaurando cambios siempre que puedan hacer la diferencia en el resultado final del juego, un juego que tu equipo quizá gane.



Referencia.

  
Evitar relajamiento en la cancha Evitar relajamiento en la cancha Reviewed by Jorge Barrera on 7:14 p.m. Rating: 5

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